Frontera natural entre Suiza y Francia, el Lago Lemán, el mayor lago de la Europa occidental, es un destino perfecto tanto en verano como en invierno, pues ofrece multitud de cosas para ver y hacer. El río Ródano, alimentado por las montañas del este de Ginebra, permite que el Lago Lemán tenga una superficie de casi 600 m². Rodeado de cuatro cantones suizos y dos departamentos franceses, es un lugar disfrutable para casi cualquier viajero, pues la naturaleza, la buena gastronomía y la cultura, encajan casi de una forma perfecta. En este post conoceremos la orilla sur del lago, bienvenidos a la región de la Alta Saboya Francesa.
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La Alta Saboya no es solo el Lago Lemán, esta región del este de Francia ofrece mucho por ver, Chamonix, Samöens y el Lago de Annecy, son destinos que deberías incluir en tu itinerario. Y fuera de la Alta Saboya, el Parque Nacional de los Écrins, es otro imprescindible en los Alpes Franceses. En el interior de Francia también encontrarás el Parque Regional de Chartreuse, a tan solo dos horas en coche del Lago Lemán.
Os dejo como siempre el mapa con todos los puntos de interés y paso a contaros los imprescindibles del Lago Lemán.
1. Pic des Mémises, la mejor panorámica para ver el Lago Lemán desde Francia
El primer imprescindible en la parte francesa del Lago Lemán es sin duda el Pic des Mémises. Una panorámica increíble del Lago Lemán que no puede faltar en tu itinerario. Para llegar aquí primero debes dirigirte a la localidad de Thollon les Mémises (lugar que por cierto nosotros elegimos para alojarnos, aquí el enlace al Airbnb). Una vez aquí te planteo dos opciones.
En primer lugar, desde Thollon les Mémises puedes hacer una ruta de senderismo bastante exigente para alcanzar el Pic des Mémises. Serían 11 km (ida y vuelta lineal) con casi 800 m de desnivel tanto positivo como negativo, que tarda en completarse entre 4 y 5 horas. Os dejo por aquí el enlace con toda la información y el track de la ruta.
La otra opción, que fue por la que optamos, sería subir en primer lugar con el Telecabina de Thollon les Mémises, para después hacer una pequeña ruta circular. Esta zona durante el inverno se convierte en una pista de esquí. Dado que los horarios varían en función de la temporada, os dejo el enlace a la web oficial para que podáis consultarlos. La tarifa de adulto son 9 € (ida y vuelta). Si viajáis con nieve pero no esquiáis no desesperéis, hay también una ruta habilitada con raquetas de nieve.
Una vez que lleguéis a la estación superior del Telecabina, la ruta para conocer la cresta de les Mémises no te llevará más de una hora y media. Te dejo por aquí el enlace con la información. Nosotros la hicimos un poco más larga ya que continuamos más allá del Pic des Mémises, descendiendo por una zona rocosa bastante complicada, pero no merece la pena ya que las vistas no mejoran.
Respira profundo y saca tu cámara, es el momento de ver y disfrutar el lugar más bonito en la parte del Lago Lemán que pertenece a Francia.

Pic des Mémises, Lago Lemán

Pic des Mémises, Lago Lemán

Pic des Mémises, Lago Lemán
En la estación superior del telecabina hay un restaurante, Les Balcons du Lac, por si no lleváis vuestro picnic y queréis daros el gusto de comer con unas maravillosas vistas.
2. Valle de Abondance
A tan solo 30 km del Lago Lemán, hacia el interior de la Alta Saboya, se encuentra el Valle de Abondance, conocido por su exclusivo queso, el cual goza del mismo nombre.
La carretera D22 será la que nos lleve a su principal núcleo, Abondance, a través de pastos verdes y panorámicas de ensueño. En este pequeño pueblo alpino podéis visitar la Abadía de Abondance y la Casa del Queso (Maison du Fromage Abondance). Si os llaman la atención ambas, os recomiendo que compréis la entrada conjunta en vuestra primer visita, la tarifa es de 9 € (los menores de 6 años no pagan). Os dejo la web con la información.

Abondance
En la Abadía de Abondance podréis visitar el claustro, la iglesia (se accede de forma independiente) y una zona de exposiciones que muestra la historia de este edificio medieval. Como de costumbre en Centroeuropa, hay algún que otro juego para los más pequeños.

Abadía de Abondance

Abadía de Abondance
La Casa del Queso cuenta con un museo, donde vas pasando a través de salas en las que descubrirás la historia del queso Abondance, con denominación de origen protegida. También hay una sala interactiva orientada a las familias con peques. Al finalizar la visita hay una tienda donde puedes comprar quesos de la zona. Había bastante cola el día que fuimos y decidimos no parar, pero más abajo en este post tenéis recomendados dos sitios donde compramos queso.
Para visitar la Casa del Queso, encontraréis un parking en su misma puerta. Para la Abadía os dejo por aquí una zona de aparcamiento que había cerca. Había limitación de tiempo para dejar aparcado el coche.
Una vez visitadas la Abadía y la Casa del Queso, nos vamos a dirigir al Lac des Plagnes, a través de una estrecha carretera llegaremos a un precioso lago rodeado de verdes montañas. Sin esfuerzo alguno tendremos una panorámica increíble. Os dejo por aquí la ubicación del parking. Hay restaurantes en la zona además de merenderos, por si os queréis llevar vuestro picnic. Podéis dar una vuelta alrededor del lago y si os animáis hay una caminata que sube al Refugio des Tinderets. Aquí os dejo el enlace con toda la información. Esta ruta se considera de dificultad media, en poco más de 3 km se suben 350 de desnivel positivo, por lo que el esfuerzo inicial es considerable. Una vez que alcances el refugio tendrás tiempo de descansar y admirar las vistas al Mont de Grange.

Lac des Plagnes

Lac des Plagnes

Lac des Plagnes
Además de lo que os he comentado, el Valle de la Abondance ofrece muchísimos kilómetros de senderos. Por lo que si tenéis más días por aquí, podéis preguntar en la Oficina de Turismo o consultar páginas como Alltrails, y así encontrar vuestra caminata ideal.
3. Yvoire
Yvoire es un pueblo medieval a orillas del Lago Lemán, para mí el pueblo más bonito de la zona. Dado que Yvoire se encuentra entre los pueblos más bellos de Francia (lista elaborada por este país de forma anual), es bastante turístico, por lo que en verano no pretendas disfrutarlo en soledad.
Para visitarlo, deberás dirigirte en primer lugar a uno de los múltiples parking de pago que se sitúan a las afueras. Por aquí te dejo la ubicación del parking donde dejamos nosotros el coche. No obstante, hay paneles indicativos de los diferentes parking así como de las plazas disponibles en cada uno de ellos. Los precios son similares, por lo que no merece la pena dar muchas vueltas.
Una vez que dejes tu coche te recomiendo que te pierdas por sus calles adornadas con flores, la estampa es realmente idílica. Amadeo V de Saboya, fue quien en el siglo XIV decide convertir Yvoire en una fortaleza. Hoy en día sus calles empedradas, su muralla, su castillo (propiedad privada) y sus diferentes puertas fortificadas, lo convierten en un pueblo de cuento. No dejes tampoco de entrar en sus galerías y tiendas de artesanía. Además, los souvenirs y recuerdos en este pueblo no pueden ser más bonitos. Tengo que confesar que venden también muchos productos de cosmética procedentes de la Provenza, de los que piqué (lugar en el que también hemos estado y cuyo aroma es imposible de superar, no te pierdas nuestra Ruta por la Provenza).
Yvoire es bastante pequeño, por lo que no tardarás mucho en recorrerlo. Puedes acercarte también a su puerto y siguiendo la orilla del Lago Lemán encontrarás algunas pequeñas playas de piedras. Podrás meter los pies o atreverte con un baño completo (recomiendo escarpines), o disfrutar simplemente de un picnic, como hicimos nosotros. Por aquí os dejo la ubicación de esta última zona que os comento.

Yvoire
Por último, deciros que su atracción más famosa es El Jardín de los 5 Sentidos (Jardin des Cinq Sens). Este Jardín se inspira en los laberintos medievales. Con diferentes zonas orientadas al gusto, el olfato etc., es el lugar más visitado de Yvoire. Os dejo el enlace a su web con toda la información. No está abierto durante todo el año y el precio por adulto es de 15€.
4. Évian-les-Bains
Esta ciudad, situada también a orillas del Lago Leman, es conocida mundialmente por su agua mineral. Es raro que alguien no reconozca la marca de agua Evian. La ciudad cuenta con patrimonio histórico y emana lujo y belleza. Solo tienes que ver los precios medios de los hoteles para comprobarlo.
Lo primero de todo será aparcar, algo que no resulta nada sencillo en temporada estival. Aunque hay algún que otro parking suelen estar llenos, y el resto de zona azul también. Os dejo la ubicación de la zona de aparcamiento donde encontramos hueco después de unas cuantas vueltas.
Aparcamos muy cerca de la Oficina de Turismo, que fue a donde nos dirigimos después. Nosotros pasamos allí una tarde, por lo que nos dieron un mapa de la ciudad con un recorrido a seguir por los principales puntos turísticos. Dicho mapa os lo dejo por aquí.
En Évian destacan, entre otros lugares, su Casino (muy glamuroso y al que solo podrá acceder con la vestimenta adecuada y si vas a jugar) y el Palacio Lumière (donde se celebran exposiciones).
Pero lo que más nos gustó sin duda fue el Manantial de Cachat. Este es el lugar donde originalmente se extraía el agua Evian. La historia cuenta que Cachat le dio de beber a un hombre con problemas renales y que este mejoró. Desde entonces se le atribuyeron propiedades medicinales y curativas al agua Evian. En este manantial puedes beber de forma gratuita y rellenar tu botella, por lo que no pagues barbaridades por las botellas Evian en las tiendas. Por cierto, también podéis encontrar la tienda oficial de Évian, donde además de agua venden otro tipo de recuerdos como ropa o complementos, pero a precios desorbitados. Se localiza en un edificio histórico, el Buvette Cachat.
Todos estos lugares de los que os hablo vienen en el mapa que os he dejado previamente, lo mejor es que sigáis el recorrido marcado. De esta forma, en poco más de 2 horas veréis todo. Además de visitar estos puntos te recomiendo que recorras su paseo marítimo y pasees por sus muelles.

Manantial de Cachat

Tienda Oficial Evian, Buvette Cachat
5. Los quesos de la Alta Saboya
¿Degustar quesos es uno de los imprescindibles en que ver y hacer en el Lago Lemán, Francia? La respuesta es sí. Nosotros venimos de tierra de quesos (Extremadura y sus tortas de oveja), pero no nos cansamos de probarlos allá donde vamos. Tengo que reconocer que en mi caso siento debilidad por los quesos franceses, muchos de ellos de leche de vaca y pasta blanda. No obstante, hay opciones para todos los gustos. Todos los que os dejo a continuación son de leche cruda, por lo que si estás embaraza no podrás disfrutar de este imprescindible en que ver en el Lago Lemán, Francia.
Hay una Guía Oficial de Quesos con 72 lugares que visitar en la Alta Saboya, donde degustar y comprar. Esta guía te sirve también para Chamonix y Samöens.
Os dejo por aquí los quesos que tenéis que probar sí o sí, algunos calificados con IGP (Indicación Geográfica Protegida) o AOP (Denominación de Origen Protegida):
- Reblochon: de leche de vaca, es el más suave de todos. Completamente cremoso, probamos de varias marcas y es uno de mis favoritos.
- Chevrotin: de leche de cabra, tiene un sabor bastante fuerte. Muy cremoso, junto con el Reblochon se sitúa en mi top. Es más complicado de encontrar.
- Abondance: de leche de vaca, es uno de los más famosos, casi exclusivo del Valle de Abondance. Es un queso más curado, aunque está bueno esperábamos más.
- Tomme de Savoie: de leche de vaca, es un queso tierno que nos gustó bastante.
- Comté: de leche de vaca, podría decirse que es un queso curado. Con un sabor bastante peculiar fue uno de los preferidos de Alberto.

Quesos de la Alta Saboya
Además de las variedades que os he nombrado, en cualquier granja o quesería encontraréis más opciones. Teniendo en cuenta que nos alojamos en Thollon-les-Mémises, de esta zona os puedo recomendar la Fromagerie Vesin y La ferme des Chalets d’Oche, dos lugares donde compramos y quedamos encantados. En este último tenían un queso especial de flores que estaba también riquísimo.
Información adicional
Algunos de los lugares de los que os he hablado, como el Telecabina de Thollon-les-Mémises o el Jardín de los 5 sentidos en Yvoire, se incluyen en la tarjeta Pass Léman France. Os he dejado el enlace para que podáis echarle un vistazo a los precios y a los lugares que pueden visitarse con ella. En función del número de días y vuestros planes, quizás os interese.
Para visitar la parte del Lago Lemán que pertenece a Francia el número de días necesarios variará en función de lo que queráis ver y hacer. Las distancias son relativamente cortas, por lo que lo imprescindible que os comento se visita en 3-4 días.
Si queréis descubrir valles y montañas en la Alta Saboya y hacer más senderismo, tendréis que alargar vuestra estancia. En ese caso os recomiendo que visitéis la web oficial del Geoparque Mundial de la Unesco de Chablais. Este espacio protegido abarca casi 900 km² de superficie, desde el Lago Lemán hasta casi el Mont Blanc. Si vas a estar varios días por la zona consulta su web, ya que aquí encontrarás cascadas, miradores, gargantas y mil lugares por descubrir.
Por otro lado, si prefieres alargar tu estancia y recorrer el Lago Lemán también por la parte de Suiza, te dejo por aquí una Guía Oficial con los 28 Imprescindibles del Lago Lemán (incluyendo ambos países).

Valle de Abondance
Para finalizar, comentaros que la región del Lago Lemán ofrece muchas otras actividades como la espeleología, el rafting o el vuelo en globo aerostático. Os dejo el catálogo de MANAWA, empresa con la que colaboramos, para que podáis consultar todas las opciones.





