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Qué ver en Chartreuse: un lugar escondido en Francia

Muy cerca de los Alpes Franceses, entre las ciudades de Chambéry y Grenoble, se encuentra el Parque Natural Regional de la Chartreuse, un lugar escondido en el interior del país más turístico del mundo, Francia, que ofrece mucho para ver y hacer.

La cordillera Chartreuse es poco conocida, lo que más puede sonarnos es su famoso licor de hierbas, elaborado por los monjes cartujos que habitan hoy en día el Monasterio de la Chartreuse (razón por la cual no puede visitarse por dentro, pero de esto os hablo más adelante).

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Nosotros visitamos Chartreuse en pleno mes de julio, en fin de semana y no tuvimos sensación de agobio en ningún momento, salvo en el Cirque de Saint-Même. Cascadas (no os perdáis las del Valle del Jerte en Extremadura, mi tierra), miradores, cultura y gastronomía, se unen en un tándem perfecto. Chartreuse es naturaleza y merece tu atención si como nosotros visitas el sureste de Francia y no te gustan los lugares concurridos.

Además de Chartreuse, no está de más que alargues tu viaje y visitas lugares no tan escondidos como el Parque Nacional de los ÉcrinsSamöens y la zona de el Lago de Annecy, en los Alpes Franceses. Si te quedan aún más días puedes llegar hasta Chamonix, cuna del Mont Blanc y muy cerca de la frontera con Italia, acercarte a conocer el mayor cañón de Europa, las Gargantas del Verdón o dirigirte al norte, al Lago Lemán. Y si buscas algo diferente a los paisajes montañosos, déjate seducir por la lavanda, las antigüedades y los pueblos de película en esta Ruta por la Provenza.

Voy a pasar a contaros mis imprescindibles de Chartreuse, pero la zona ofrece muchísimo por ver y descubrir, por lo que os dejo la web oficial de turismo, para que exploréis a vuestro ritmo este increíble lugar escondido en el interior de Francia. Como siempre os dejo un mapa con ubicaciones y alojamiento. Sin más, bienvenidos.

1. Cirque de Saint-Même, la maravilla de Chartreuse

Si alguien ha oído hablar de Chartreuse y su naturaleza, entonces la imagen que tendrá en su cabeza será la de esta impresionante cascada. Este circo de piedra natural está situado entre los departamentos de Saboya e Isére, a 900 m de altitud, y es sin duda el lugar más turístico de Chartreuse. Perteneciente a la Reserva Natural de Hauts-de-Chartreuse, en temporada estival son muchos los locales que deciden visitarlo, por lo que madrugar es casi una obligación.

Cirque de Saint-Même

El Parque Regional de Chartreuse cuenta con clima continental, que hace bastante difícil algunos días de verano, sin embargo aquí disfrutarás del frescor del río Vif y sus diferentes saltos de agua. El día que lo visitamos el termómetro marcaba más de 30º en Saint-Pierre-de-Chartreuse, donde estábamos alojados. Sin embargo, nuestra visita al Cirque de Saint-Même fue muy agradable, pasamos todo el día, hicimos un picnic en el césped y aunque nos animamos a meter los pies en el agua, la temperatura era tan baja que tan solo duramos unos segundos.

Para llegar aquí, lo primero que debes hacer es dirigirte a su Parking, el cual es de pago en función de la temporada. En 2024, del 6 de julio al 1 de septiembre el turismo costaba 5€ todo el día. Desde el 27 de abril al 6 de julio, y desde del 2 al 29 de septiembre, el pago se reduce a los fines de semana.

Para acceder al Parking recorreremos la D45C, una carretera bastante estrecha que parte de la localidad de Saint-Pierre-d’Entremont (pueblecito que también merece una visita). En esta carretera hay una caseta donde te cobran el parking previamente. Si el parking está lleno, no podrás dejar el coche en ningún lugar de este camino, ya que es bastante estrecho. Si no hay ningún hueco te avisarán en la propia caseta. De esta forma tendrías que buscar donde aparcar en Saint-Pierre-d’Entremont y pegarte una buena caminata a la entrada del circo (unos 4 km solo ida). Mi recomendación, si tu visita coincide en fin de semana no vayas después de las 11 am o puede que tengas problemas para dejar el coche.

Chartreuse es un lugar escondido de Francia y que ofrece mucho que ver, pero para los franceses el Cirque de Saint-Même sí es conocido, por lo que notarás que la mayor parte del turismo es local.

Una vez que dejamos nuestro coche, llega el momento de organizar nuestra visita. Hay 4 saltos de agua, de los cuales hoy en día solo pueden visitarse 3. De menor a mayor altitud nos encontramos con Pisse du Guiers, Cascade Isolée, Grande Cascade y Cascade des Sources.

Cascade des Sources no es accesible en la actualidad, aunque si buscas en internet verás que hay muchos tracks que conducen a ella. El sendero que llevaba en su día hasta este último salto no se mantiene, es peligroso y hay carteles que advierten que está completamente desaconsejado acceder. Evidentemente no está prohibido, no se puede prohibir andar en plena naturaleza, pero si preguntas a cualquier local entenderás las razones. El paso de la Muerte lo llaman, por si os es esclarecedor.

Letrero advertencia Paso de la Muerte

Dicho esto vamos a ver que sí podemos hacer. Desde el parking tenemos la posibilidad de hacer dos rutas. La primera de ellas muy sencilla, en un corto paseo de media hora conocerás el primer salto, Pisse du Guiers. Recomiendo esta opción solo si viajáis con gente muy mayor o personas con movilidad reducida. Os dejo el enlace con la información.

La segunda de ellas permite observar el primer salto desde un mirador y, llegar hasta el segundo y tercer salto. La imagen más bonita del Cirque de Saint-Même la encontrarás en la Grande Cascade. Esta ruta son solo 3 km con unos 200 m de desnivel positivo, que tarda en completarse una hora y media. Se califica de dificultad alta, la razón es un tramo bastante empinado y rocoso, donde tendrás que ayudarte de las manos. Dicho esto vimos a muchas familias con niños hacerla, lo único que hay que ir con un poco de cuidado. Por aquí el enlace con la información.

Os cuento nuestra experiencia. Si os descargáis el track veréis que la ruta es circular. Inicia por el lado izquierdo del río, el sendero no tiene ninguna pérdida. Ese primer ascenso es el complicado, una subida constante que se transforma casi en una pared antes de llegar a la Grande Cascade. Por el camino pasarás por un mirador con vistas a Pisse du Guiers, que tampoco merece mucho la pena.

Una vez que llegas a la Grande Cascade, con precaución puedes descender prácticamente hasta su base. Buen calzado es obligatorio, ya que a medida que te acercas al salto las rocas están mojadas. Buen calzado son zapatillas de senderismo, aunque allí vimos de todo 🙄.

Grande Cascade, Cirque Saint Même

Grande Cascade, Cirque Saint Même

Desde la Grande Cascade, descenderás ahora por el lado contrario al que llegaste y tras cruzar un puente, iniciarás el descenso. En el camino de vuelta se pasa por la Cascada Isolée, más pequeña pero con muchísimo encanto. Mientras la Grande Cascade estaba abarrotada de gente, aquí pudimos disfrutar de unos minutos en absoluta soledad. Apreciamos el silencio mientras remojábamos nuestros pies, solamente interrumpido por el caer del agua. Cuando nos cansamos de aquello terminamos de bajar hasta la entrada del Circo. El camino de vuelta es mucho más sencillo, ya que apenas hay rocas, los únicos obstáculos son las raíces de los árboles.

Cascada Isolée, Cirque de Saint Même

Cascada Isolée, Cirque de Saint Même

Si vas con niños muy pequeños o te da un poco de reparo la subida, dado que el mirador a Pisse du Guiers no es nada del otro mundo, puedes hacer esta ruta lineal. Subir a visitar la Grande Cascade por el lado derecho del río y volver por el mismo camino, alternativa más sencilla.

Una vez que finalices esta segunda ruta puedes hacer la primera para ver de cerca el Pisse du Guiers, aunque es el salto menos impresionante el paseo es muy sencillo. Da tiempo perfectamente a todo. Nosotros hicimos ambas rutas y después nos acercamos a Snack La Cascade, con muy buenos precios, donde tomar un buen zumo natural de manzana y un crep. Hay también un restaurante, Chalet du Cirque Saint Même, que ofrece incluso alojamiento con posibilidad de media pensión y pensión completa. Yo no conocía su existencia, pero me parece un lugar precioso para alojarse y ver Chartreuse, un maravilloso lugar escondido de Francia.

Pisse du Guiers, Cirque de Saint-Même

Las últimas horas de la tarde las disfrutamos en una zona con árboles junto al río. No había mejor plan que aquel. Si visitáis el Cirque de Saint-Même veréis que este es el plan de muchas familias, que cargan con sus neveras y mesas plegables, para disfrutar de la naturaleza en un día caluroso.

2. Charmant Som, la panorámica más bonita de Chartreuse

El Charmant Som con 1867 m de altitud, ofrece una panorámica increíble, que en un día despejado alcanza miles de kilómetros. Si te fijas lo suficiente, verás el Mont Blanc dominar en el horizonte. El Charmant Som es uno de los grandes picos de la zona, pero subiendo una carretera y tras una pequeña ruta de senderismo, hace que sea completamente accesible.

Charmant Som

Para visitar este lugar tendrás que dirigirte por la D57E hasta el Auberge du Charmant Som. La carretera es un poco estrecha, pero salvo zonas muy concretas caben dos coches (importante teniendo en cuenta que el lugar es transitado). Justo antes de llegar al restaurante que te he comentado, encontrarás un espacio habilitado junto a la carretera para dejar el coche. 

El Auberge du Charmant Som cuenta con una quesería y ofrece un menú cerrado de productos locales, tanto por la mediodía como para cenar. Si tras hacer la ruta quieres comer aquí te aconsejo que reserves, ya que mucha gente solo sube allí por el restaurante. En el menú encontrarás tortillas con huevos de sus gallinas, quesos, embutidos y postres caseros. Por la noche ofrecen también fondue.

Una vez que dejamos el coche, detrás del restaurante inicia el sendero que sube hasta Charmant Som. Son unos 180 m de desnivel positivo en poco más de 1 km (solo ida), con esto quiero decir que la subida es dura, la pendiente es elevada. El terreno es rocoso, pero es apta para toda la familia. Lo único que os recomendaría es que si vais en un día caluroso evitéis las horas centrales del día, pues no hay nada de sombra y se hace bastante duro. Gorra, protector solar y agua son esenciales.

Una vez en la cumbre, con su icónica cruz, buscar una roca en la que descansar y admirar las vistas. Si como nosotros vais en pleno verano, comprobaréis que las moscas son bastante pesadas, aún así merece la pena pasar un rato.

Charmant Som

Charmant Som

Os dejo el enlace con la información de la ruta, como veréis esta es lineal. Pero existe también la opción de hacerla circular, ni la distancia ni el desnivel varían. Dejando atrás el Charmant Som a la vuelta, veréis que por la derecha sale también un sendero que bordea la colina por el lado contrario. De ambas formas llegaréis al mismo punto de salida.

3. Chamechaude, el pico más alto del Macizo de Chartreuse

Situado a 2082 m de altitud, la cumbre de Chartreuse es posible de alcanzar a través de una ruta de senderismo intermedia, apta para aquellos acostumbrados a la montaña. Son 8 km con más de 700 m de desnivel positivo, que tardan en completarse entre 4 y 5 horas.

Os dejo el enlace con la información de la ruta. Nos quedó pendiente, pero es cierto que entre el calor y el poco tiempo que pasamos allí tuvimos que descartarla. Quién sabe si habrá una próxima vez.

Chamechaude, imagen obtenida de https://www.chartreuse-tourisme.com/

4. Otros lugares que ver en Chartreuse: Monasterio de la Gran Cartuja, Saint-Pierre-d’Entremont y Saint-Pierre-de-Chartreuse

El Monasterio de la Gran Cartuja (Grande Chartreuse), inaugurado en el año 1084, es el hogar de la Orden de los Monjes Cartujos, los cuales elaboran el famoso licor de Chartreuse. En un enclave único, su construcción destaca entre prados y montañas. No puede visitarse por dentro, ya que el lugar está reservado para la oración y el culto, pero desde el Parking del Museo, puede llegarse en un corto paseo de unos 20-30 min, lo que te permitirá al menos admirar los exteriores.

Lo que sí puede visitarse es el Museo, un edificio anexo al Monasterio. Nosotros no somos muy de museos, pero para el que sí le resulte interesante le dejo por aquí el enlace con la información, la tarifa para adulto es de 10€.

En cuanto a Saint-Pierre-d’Entremont y Saint-Pierre-de-Chartreuse, son dos pueblos muy pequeñitos pero con mucho encanto. Cuentan con algunos alojamientos turísticos y restaurantes (aunque cuando llega la noche la paz y el silencio reinan en cada esquina). Rodeados de naturaleza, con accesos a través de estrechas carreteras, merecen un paseo. Si pasáis por Saint-Pierre-de-Chartreuse no dejéis de visitar su panadería Le Fournil de Saint Pierre de Chartreuse, la mejor baguette que he comido en mi vida.

5. Alojamiento en Chartreuse y otras actividades

Como podréis comprobar las distancias no son muy grandes entre los principales puntos de interés, pero las carreteras con curvas y estrechas hacen que se pierda bastante tiempo. Si como nosotros vais a visitar solo lo principal y pasar un fin de semana, una localización para alojaros será más que suficiente. Si por el contrario queréis pasar más días en Chartreuse y ver de forma más exhaustiva este escondido lugar de Francia, será mejor que cambiéis de alojamiento e intentéis situaros en dos localizaciones. En nuestro caso nos alojamos en Saint-Pierre-de-Chartreuse, en este Airbnb, el cual os recomiendo.

Vistas desde nuestro alojamiento en Saint Pierre de Chartreuse

Además de las visitas que os he comentado, en esta zona puede practicarse barranquismo, parapente o escalada. Y en invierno las opciones no cesan, con las raquetas de nieve a la cabeza. Os dejo por aquí el enlace a MANAWA, empresa con la que colaboramos, para que podáis comprobar su catálogo.

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